Nuestro reto: construir la alternativa progresista al servicio de la gente

Nuestro reto: construir la alternativa progresista al servicio de la gente
Nuestro reto: construir la alternativa progresista al servicio de la gente

Nuestro reto: construir la alternativa progresista al servicio de la gente


El año que dejamos, 2017, ha sido un año de gran importancia para Podemos Euskadi, y también para Podemos en general. Un año sin procesos electorales que ha permitido que profundicemos en nuestras relaciones con la sociedad civil, que desarrollemos trabajo institucional y también un año de reorganización interna. Acabamos de celebrar una Asamblea Ciudadana ejemplar en Euskadi de la que hemos salido con una nueva dirección, un proyecto claro, y un partido más unido y reforzado que nunca.

En Podemos Euskadi, además de seguir trabajando en los pueblos y ciudades de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia, tenemos que fortalecer nuestros vínculos tanto con los movimientos sociales como con otras fuerzas hermanas como Ezker Anitza y Equo. En este camino que queremos recorrer junto a una mayoría de vascos y vascas, la clave es ofrecer alternativas útiles, de progreso, que mejoren la vida de la gente. Alternativas en el ámbito del empleo, de las desigualdades sociales, de la educación, de la sanidad o del autogobierno.

Ya hemos empezado. Este año hemos demostrado que es posible en las instituciones en las que estamos. Que hay futuro para las empresas industriales en crisis. Hemos logrado apoyo a los trabajadores y trabajadoras del 112, de CEL, de Xey, de General Electric… También hemos conseguido avanzar en la creación de una Agencia Vasca de Transparencia autónoma e independiente. Hemos arrancado nuevos compromisos contra la violencia machista, el cambio climático y en favor de las personas refugiadas.

Pero si algo hemos conseguido, es poner en el centro de la política vasca a todas las personas a las que el Gobierno ha dejado de escuchar, y aquellas demandas que quienes se decían progresistas ignoran con sus pactos.

Además la crisis territorial en Catalunya ha puesto en el centro del debate el autogobierno. El reciente 21D nos deja mucho en lo que reflexionar. Principalmente a los partidos progresistas. Y es que como decía Xavi Doménech, merece una reflexión el hecho de que “en un país evidentemente progresista y de izquierdas, las derechas sumen mayoría”. Esto nos demanda un esfuerzo para sin descuidar el debate territorial centrar la agenda política en aquellas cuestiones de tipo social y económico.

La propuesta que Elkarrekin Podemos ha presentado en la ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco va en este sentido, desde una perspectiva innovadora, con el blindaje de los derechos sociales como columna vertebral sin renunciar a proponer instrumentos para que la ciudadanía pueda decidir sobre la cuestión territorial.

Hay una gran oportunidad para avanzar en el desarrollo del autogobierno como herramienta clave para mejorar la vida de la gente. Pero existe una gran incertidumbre sobre qué dirección tomarán el resto de partidos políticos para superar el bloqueo actual. Desde el veto de unos al derecho a decidir, pasando por quienes no plantean alternativas concretas y realizables, para terminar con quien primero ha de resolver sus tensiones entre la opción más soberanista o la pragmática.

Frente a estas incertidumbres nuestra propuesta es clara. Acuerdos amplios, plurales y transversales en dos vías paralelas: nuevo estatuto que explore los límites del actual marco legal y un pacto de claridad para decidir en lo territorial sin fracturas sociales. Una propuesta que busca unir a una sociedad plural y diversa por definición como la vasca. Una propuesta para una Euskadi en la que nadie sobra ni en la que nadie se puede quedar atrás.

Este 2018 puede ser el año en el que ETA dé el paso definitivo que la sociedad vasca lleva tanto tiempo exigiéndole: su disolución. Y la sociedad vasca lo va a lograr sin que haya contrapartidas de ningún tipo. Aunque eso sí, ETA llega tarde. Llega décadas tarde. Ojalá que este sea el año en el que el uso de toda violencia quede deslegitimada socialmente. Y ojalá sea también el año en el que el gobierno del PP rectifique ya la política penitenciaria y acceda al acercamiento de las personas presas.

Pero si de algo se hablará en 2018, será de economía y empleo. Y es que frente a los discursos autocomplacientes del Gobierno Vasco y los partidos que lo sostienen, hay un 73% de vascos y vascas que creen que no hemos salido de la crisis. Por eso, necesitamos que los próximos meses la agenda política sea la del empleo, la de la fiscalidad, la de los derechos sociales, la de las empresas industriales con dificultades… Necesitamos que la mayoría progresista que hay en nuestras instituciones funcione y llegue acuerdos en beneficio de la mayoría social, frente al retroceso conservador que imponen los pactos entre PNV y PP. Ese es el esfuerzo que queremos liderar en Podemos Euskadi.

 

Lander Martínez Hierro

Secretario General de Podemos Euskadi

 

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